jueves, 26 de enero de 2017

XLIII ¡Póbrecita mía!

Resultado de imagen de esperando la muerte
¡Pobrecita mía!, 
Mi amada mujer
Yaces derrotada por la vida
Desde que aquel golpe certero
Un triste día 
Vino a acertar en tu pecho,
Aciago mes de febrero,
Derribada de los cielos
Como un gorrión en barrena.

¡Pobrecita mía!
Caminabas confusa
Con la mirada extraviada
Y desvalida entre la niebla
Por orillas de la muerte
Aguardando la nave de Caronte
Para enrlolarte
Aquella tarde de agosto
Y abandonarnos así para siempre

¡Pobrecita mía!
Atormentan la memoria
Tantas amarguras
Que, indolente,te causé
Y remuerden espinas furiosas 
En mi pecho.
¡Triste verdad!: 
No siempre supe ser bueno
Me deshizo tu dolor
Y ahora tu ausencia 
Desgarra a jirones
Mi alma gris y reseca

¡Pobrecita mía!
Abro mis brazos 
Buscando tu cuerpo blando
Para acogerte en un tibio abrazo,
Beberme de un solo trago 
Todo tu dolor, y con mis manos
Raptarte de los brazos
De las Moiras que te apresan
Y traerte de nuevo 
A acostarte en nuestro lecho
Cubrirte de amor
Y apretujarte otra vez 
Contra mi pecho

jueves, 19 de enero de 2017

XLII Hundido en tu recuerdo

Y aquella fría tarde, 
De primeros de agosto,
Se puso por última vez el sol.
Y tus ojos, velados por el sueño,
Ya no vieron  aquel ocaso,
Ni los rayos de la aurora
Pudieron acariciar tu rostro
Envuelta ya entre sedas y madera.

El sol brillaba limpio
En medio de tu noche
Tus ojos, cerrados,
Ignoraban su brillo
Y nuestras miradas,
Y nuestras lágrimas,
Sencillamente, ya no estabas.

Ya nunca más saldrá el sol
Para aquellos ojos castaños
Para aquellos cabellos negros
Ya nunca más habrá besos
Para tus labios rosados
Para tus tersas mejillas
Ya no habrá  más dolor
Para tu corazón, parado
Herido de tanto amor y desamor.

Besos que se pierden
Entre el silencio y la nada,
Como los rayos del sol
Que ya no besan tu cuerpo
Caricias errantes, sin dueño
Que no encuentran tus senos
Palabras que escribo herido
Hundido en tu recuerdo.