
¡Pobrecita mía!,
Mi amada mujer
Yaces derrotada por la vida
Desde que aquel golpe certero
Un triste día
Vino a acertar en tu pecho,
Aciago mes de febrero,
Derribada de los cielos
Como un gorrión en barrena.
¡Pobrecita mía!
Caminabas confusa
Con la mirada extraviada
Y desvalida entre la niebla
Por orillas de la muerte
Aguardando la nave de Caronte
Para enrlolarte
Aquella tarde de agosto
Y abandonarnos así para siempre
¡Pobrecita mía!
Atormentan la memoria
Tantas amarguras
Que, indolente,te causé
Y remuerden espinas furiosas
En mi pecho.
¡Triste verdad!:
No siempre supe ser bueno
Me deshizo tu dolor
Y ahora tu ausencia
Desgarra a jirones
Mi alma gris y reseca
¡Pobrecita mía!
Abro mis brazos
Buscando tu cuerpo blando
Para acogerte en un tibio abrazo,
Beberme de un solo trago
Todo tu dolor, y con mis manos
Raptarte de los brazos
De las Moiras que te apresan
Y traerte de nuevo
A acostarte en nuestro lecho
Cubrirte de amor
Y apretujarte otra vez
Contra mi pecho
