Seguramente, hoy tendrías frío
Y buscarías arroparte en el sofá
Con la mantita verde
Que ahora pende del respaldo
Completamente inerte
Mientras las lágrimas de la lluvia
Se van deslizando por los cristales
De la ventana expuesta al gris
De un otoño triste, sin ti.
Seguramente, hoy tendrías frío
E irías a buscar tu chaqueta blanca
Al terminar el café
Para asomarte a contemplar
Como no para de llover
Otra lánguida tarde gris oscuro
De este otoño inmensamente triste:
Porque es el primero sin ti.
Ahora, el frío se enreda en mis piernas
La tibia lluvia resbala por mi piel
Y en mi pecho anida una congoja
Que me lleva inútilmente a buscarte
En nuestro lecho vacío
En tu armario, tan lleno
En tus cajones dormidos
En cada rincón
Llevando esa manta verde
Para arroparte de nuevo porque
Seguramente, hoy tendrías frío
Como siempre solía suceder