
Agoniza otro verano
Ante un indiferente crepúsculo
Mientras una fresca brisa
Barre inclemente unas calles
Vacías ya de paseantes,
De niños y de amantes.
Una bolsa vacía crepita
Mientras danza ebria sobre el suelo
Trastabillando sola y abandonada
A los caprichos del viento.
Hojas secas, hacinadas en el borde
Hojas secas, hacinadas en el borde
Jalean su baile de muertos.
Un viejo apila sillas vacías
Antaño plenas de público
Soporte de risas y chanzas
Nalgas tiernas de jóvenes frescas
Que, entre risas, apuraban
Las postreras flores del estío.
Muere otro verano
Entre los fríos aires de septiembre
Encorvado, aprieto el paso
Al relente de la noche temprana
Otro verano de ausencia
En un lecho de hojas secas.
