Tal vez ahora tus ojos
Sean mucho más pequeños
O quizá más grandes,
Pero, seguramente, mantienen
Pero, seguramente, mantienen
Vivo aquel color castaño
Tal vez ahora tu mirada
Resplandece desde el cielo
Y alborota nuestros cabellos
Cuando revoloteas alegre
Cuando revoloteas alegre
Haciendo mil piruetas rasantes
Tal vez ahora tus labios
No sean ya finos y rosados
Y abras un grácil pico dorado
Para emitir como antaño
Todos esos dulces cantos.
Todos esos dulces cantos.
Tal vez ahora tus senos
Conservan aún aquel dulce tacto
Convertidos en la hermosa pechuga
Escarlata, de un petirrojillo alado.
Tal vez ahora pueblas un árbol
Y decoras tu nido, hacendosa,
Con yerbas, flores y guijarros
Mientras cantas y cantas
Un dulce trino afinado
Un dulce trino afinado
Tal vez ahora tus ojos castaños
Contemplan esta primavera
Y respiras hondo las fragancias
De los albores de un nuevo verano.
Tal vez ahora tu cabello
Haya dejado de ser negro
Y ya no precisas teñirlo de dorado
Hecho plumones oliva y colorado
Y tus pupilas brillan de nuevo
Mirando a nuestros vástagos
Mientras revoloteas por los cielos
Hoy, mi amor que cumplirías
Cincuenta y dos años