
Converso con tu ausencia
Largo y tendido, una charla
Pausada y calmada
Y me responde el silencio
Mientras una garra de acero
Estrangula mi pecho.
Hablo cada día con tu ausencia
Y le comento mil lamentos:
De tanto tiempo perdido,
De aquella absurda pasión
Que me alejó de amarte
Todo cuanto hubiera querido
Le diría tantas cosas
A esa, tu ausencia callada:
Esas mil pequeñeces
Que antaño compartíamos,
Cotilleos y comidillas,
O, simplemente, todas mis tonterías
Te haría una llamada
Solamente para nada
Solamente para nada
Y hoy regalaría mi alma
Por oír de nuevo tu voz
Por la mañana,
Esa voz bien timbrada
Por la mañana,
Esa voz bien timbrada
Ahora cargada de palabras,
Y conversar así con tu alma
Sopla un viento frío
El verano ya se acaba
Tu silencio me responde,
Tu ausencia me acompaña
Mi pecho de acongoja
Y mi voz se calla
