
Me acerco a esos brazos abiertos
Buscando a quien he perdido
O, tal vez, a quien no pude tener
Y regreso, otra vez, derrotado
Por el peso del silencio y el vacío.
Recorro añorante aquellas calles
Por donde ella transitaba a mi lado.
Yazgo en mi lecho despierto y amargo
Abrazando su ausencia acostada
A mi vera entre blancas sábanas vacías.
Camino cabizbajo renegando de dios
Maldiciéndole salvaje a cada paso.
Una tierna flor se abre a mi deseo
Y la muerdo igual que un asno.
Buscando a quien he perdido
O a quien nunca he encontrado
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