Un frío desconcertado
Vaga por nuestro nido
Buscándote obstinado
Por cada rincón del pasillo:
Es aquel súbito frío
Que te asaltaba inclemente
Al terminar la comida
Y te hacía levantar siempre
A buscar tu chaqueta.
Aquel frío intempestivo
Que cada vez que te asaltaba
Te hacía arropar en el sofá
Bajo aquella vieja manta
Un frío ya familiar
Ubicuo, cotidiano, siempre
Presto a saltar a tu espalda.
Un frío que ahora vaga perdido
En pos de tus faldas
Sin poder encontrarte
Desde aquella aciaga madrugada.
Y mientras anda buscándote
Correteando por la casa
Se cuela travieso
Entre nuestras piernas
Y nos congela y traspasa:
Es el frío de la nostalgia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario